martes, 31 de mayo de 2011

Paul Auster, Sunset Park

ucrania.pordescubrir.com
Aún estoy inmersa en el mundo de soledad y fracaso de Sunset Park, donde Auster ha conseguido tenerme embebida desde la primera línea. Ya sé que Auster desata grandes amores o grandes desprecios, es decir, que sus creaciones tienen un estilo propio, que puede parecernos original y muy creativo a unos o  inverosímil a otros. A pesar de ello, creo que puedo recomendar este libro a todos porque carece de los defectos que le achacan sus enemigos -es una novela verosímil (claro que me podéis decir que no lo es el hecho de que todos los personajes hayan visto últimamente Los mejores años de nuestra vida, pero ese es un recurso poético ¿no?), los personajes tienen tanto cuerpo que nos atrapan desde el principio...- y mantiene las virtudes de sus mejores novelas, como esa presencia constante del azar, capaz de hacer y deshacer vidas en un instante.
Me ha gustado la historia, cercana e integrada en el marco de la crisis actual, pero sobre todo me ha gustado cómo la cuenta, cambiando de voz narrativa: 3ª, una especie de estilo indirecto libre (3ª que es 1ª) y 2ª y utilizando una técnica muy cinematográfica, pues su "cámara" juega constantemente con el zoom, se acerca para analizar al detalle al personaje (principal o secundario, da igual) y luego se aleja para tomar un plano general. 
La presencia de la película de Wilder es continua, ya sabemos que a Auster le gusta jugar con la intertextualidad, pero no aparece de un modo gratuito, todo lo contrario, es la metáfora que une todas estas vidas, a todos estos jóvenes llenos de proyectos que chocan contra una realidad irredenta, a todos los mayores que los ven sufrir desde la impotencia, pero no quieren interferir en sus vidas.
Hubo un momento, poco antes del final, en el que estuve a punto de sentirme muy decepcionada: de repente el azar y las buenas intenciones convertían ese áspero mundo en el país de las maravillas, se avecinaba un final de ínfima teleserie de domingo por la tarde, menos mal que el desenlace devuelve la coherencia a la novela, lo que no quiere decir que sea trágico. 
Seguramente tiene muchos defectos que he sido incapaz de detectar porque me he dejado llevar por la intensidad de la narración, pero ahí estáis vosotros para abrir la polémica, si es que hay alguien ahí...

2 comentarios:

Anónimo dijo...

Sí hay alguien aquí. Yo soy de los que no han sido seducidos por la narrativa de Auster, y me
resisto a leer sus novelas. Aunque creo que con
esta lo intentaré.
Jana

Marga dijo...

Si no te gusta, me das dos collejas.