martes, 8 de junio de 2010

Acabo de leer una novela que me ha recomendado y prestado Sofía, una gran lectora. Se llama Desde mi cielo (en inglés The lovely bones) y es de la autora estadounidense Alice Sebold. Aunque la publicó en 2003 y ya se ha estrenado la película basada en esta historia, no había oído hablar de ella, por lo que ha sido un verdadero descubrimiento
Se trata de una novela recomendada para cierto tipo de lectores: los que disfrutan con las historias sentimentales (es un poco melodramática), con las historias detectivescas (también tiene ingredientes de este género) y, sobre todo, con las novelas que analizan la psicología de los personajes. Si a esto añadimos una pequeña dosis de fenómenos paranormales, tenemos los ingredientes necesarios para hacer una novela de éxito. Sin embargo, no es simplemente un best seller como tantos porque la autora tiene voluntad de estilo (fijaos en el uso de la metáfora, por citar uno de los rasgos más destacados). Pero la elección más acertada ha sido la estructura. Y no es que sea enteramente original  (Crónica de una muerte anunciada por ejemplo comienza también donde otras novelas acaban: informándonos de que ha sido asesinado el protagonista de la historia), es simplemente que la autora ha seleccionado la estructura que más convenía a su relato. Su intención no es construir una novela de misterio -aunque lo hay, puesto que no sabemos si va a ser capturado el asesino- sino mostrarnos cómo la muerte de una persona querida repercute en las vidas de los que la rodean, como la pieza del dominó que cae llevándose por delante todas las demás. Y aporta un enfoque arriesgado pero efectivo: el punto de vista que narra la historia es el de la joven fallecida, que observa a los vivos desde el más allá. Este narrador testigo, que ve pero no puede actuar, termina por interactuar con los vivos, aunque solo por un momento y ese es el paso más arriesgado que da la autora porque finalmente se impone lo paranormal, que hasta esa secuencia se había presentado de forma bastante verosímil. Es una concesión al romanticismo que puede parecer cursi, pero en mi opinión responde a la coherencia interna de la historia: Susie ha estado añorando fundamentalmente el amor que apenas ha conocido en la Tierra. Así se cierra una etapa de su estancia en la otra vida.
La novela atrapa desde el principio al lector y consigue sorprenderle con el comportamiento nada tópico de los personajes (pensemos en los papeles del padre y la madre, que aquí se intercambian respecto a las pautas generales; en la abuela, que es un personaje atractivo y fuera de todo cliché). Ese es su mayor acierto, que describe con gran verosimilitud los distintos comportamientos posibles en periodo de duelo. Sus desaciertos, que los tiene, aparecen cuando se deja llevar por el sentimentalismo más cursi, innecesario. En definitiva, no es El Quijote pero permite pasar un buen rato y reflexionar sobre unos hechos que nos quedan muy próximos. Si vivieras un episodio semejante, ¿qué personaje te representaría mejor?
Me ha recordado un poco a A sangre fría, aunque la novela de Capote profundiza en la personalidad de los asesinos mientras Desde mi cielo centra su interés en los habitantes de ese mundo que Susie ha perdido.

1 comentario:

rufi pacheco dijo...

He leido esta novela y me ha gustado mucho.Tambien he leido de esta misma autora CASI LA LUNA y AFORTUNADA.