lunes, 10 de enero de 2011

Álvaro Mutis, Diario de Lecumberri

Es esta la memoria "de esa experiencia de quince meses en la cárcel preventiva de Lecumberri, detenido en virtud de un tratado existente entre México y Colombia" (Del prefacio).
escritorescolombianos.com
El libro reúne varias historias que son como jirones de la vida en la cárcel para mostrarnos una crueldad difícil de asimilar. El estilo y el lenguaje de Mutis recuerdan los mundos miserables y desesperanzados de Onetti y de Rulfo, como también los evoca una cierta distancia del narrador, que cede la palabra a sus personajes, a las víctimas-verdugos que hablan o piensan sin intermediarios, apenas mostrando las galerías insondables de sus almas llenas de contradicciones, de ternura y de crueldad a la vez.
Podemos destacar, por ejemplo, la historia de "Palitos", un drogadicto asesinado en el penal. A los ocho años ya fumaba marihuana, "me quitaba el hambre y me hacía sentir muy contento y muy valedor". Palitos "pasaba todo el día ingeniándoselas para reunir el dinero que necesitaba al día en droga. Murió con 22 años y en una etiqueta que le amarraron al tobillo ponía: libre por defunción."
Se trata de un libro de 1960, pero no ha perdido actualidad porque refleja el poder devastador de la droga y de la falta de libertad y, más allá de esas cuestiones concretas, la tendencia a la brutalidad y a la solidaridad del ser humano. Los presos  "se quedan largo rato mirando hacia el vacío, no como cuando se acuerdan "de afuera", sino como si miraran una nada gris y mezquina que se los está tragando lentamente." Destaca además por la capacidad que tiene Mutis de adentrarse en los sentimientos de unos personajes que  conservan "esa congelada actitud de quien no puede recibir más golpes de la vida". 

1 comentario:

Anónimo dijo...

Muy bueno, muchas gracias!