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Luis Landero, El balcón en invierno

Cuando me eligió esta novela en la librería, no sabía muy bien lo que tenía entre manos. Sabía que era la obra de un gran escritor, colega además, y, sobre todo, me impulsó a comprarla la portada, esa imagen de la abuela y el nieto que tanto se parece a las fotografías más antiguas que guardo en casa. No sabía que leería dos veces seguidas el relato, como buscando saciar una sed infinita, como apurando la copa, temiendo haberme dejado algo olvidado, como intentando fijar las palabras, no las imágenes, que esas ya me habían quedado impresas la primera vez.  Esta novela, esta "deshilvanada y verdadera historia de recuerdos" es autobiográfica y a la vez universal porque Landero comparte su remordimiento "una pesada culpa que cargaré para los restos" (p.39), que es un sentimiento de todos; pero también es local y de nuestra historia reciente, de un tiempo ya desaparecido y a vez muy cercano: "En efecto, las cosas han cambiado tanto desde mi infancia que a veces...

Pretender no es fingir

Pretender es aspirar a, no fingir o simular El verbo pretender significa ‘aspirar a algo’ y no ‘fingir’, ‘simular’ o ‘aparentar’, como el inglés to pretend. Empieza a ser habitual encontrar en los medios de comunicación ejemplos como los siguientes: «Pretender que tu vida es perfecta, aunque las cosas no vayan bien», «Una de las estafadoras pretendió haber resultado herida en la explosión» o «Modelo que ha tenido que pretender que acaba de dar a luz». El Diccionario académico define el verbo pretender como ‘querer ser o conseguir algo’. Por otro lado, el Diccionario de uso del español de María Moliner matiza y señala que significa ‘aspirar a hacer o que se haga cierta cosa y trabajar o esforzarse para conseguirlo; particularmente, una cosa no fácil o que el que habla considera exagerada o inadmisible’: «Pretende que le pague el viaje». En cambio, el verbo inglés to pretend tiene, según el Diccionario de Cambridge, el significado de ‘fingir, simular o hacer como si’. ...

Premio Cervantes 2016 - Eduardo Mendoza · 20/04/2017

¿Una España mediocre?

El triunfo de los mediocres “Quienes me conocen saben de mis credos e idearios. Por encima de éstos, creo que ha llegado la hora de ser sincero. Es, de todo punto, necesario hacer un profundo y sincero ejercicio de autocrítica, tomando, sin que sirva de precedente, la seriedad por bandera. Asumir que nuestros problemas no se terminarán cambiando a un partido por otro, con otra batería de medidas urgentes, con una huelga general, o echándonos a la calle para protestar los unos contra los otros. Quizá ha llegado la hora de aceptar que nuestra crisis es más que económica, va más allá de estos o aquellos políticos, de la codicia de los banqueros o la prima de riesgo.  Reconocer que el principal problema de España no es Grecia, el euro o la señora Merkel. Admitir, para tratar de corregirlo, que nos hemos convertido en un país mediocre. Ningún país alcanza semejante condición de la noche a la mañana. Tampoco en tres o cuatro años. Es el resultado de una cadena que c...
Ubi sunt? ¿Dónde resuenan el miedo  y el dolor? ¿Adónde han ido las voces sepultadas de los vivos, los parques arrasados, los juegos de los niños, los cuadernos sedientos de aprender, el pan cocido a medias, el olvido de las pequeñas cosas, el polvo del camino, y el miedo? Me resuena el silencio ¡Yo lo oigo! Las olas llevan en su baile un grito. Esta hilera de muertos no es de nadie. ¿De qué ha servido tanto dolor robado? ¿Adónde ha ido? Hoy todo me recuerda la culpa de ser vivo. (María de Líbar)
Si has de Amarme… Si has de amarme sea solo por amor de mi amor. No digas nunca que es por mi aspecto, mi sonrisa, la melodía de mi voz o por mi dulce carácter que concuerda contigo o que aquel día hizo que nos sintiéramos felices… Porque, amor mío, todas estas cosas pueden cambiar, y hasta el amor se muere. No me quieras tampoco por las lágrimas que piadosamente limpias de mi rostro… ¡Porque puedo olvidarme de llorar gracias a ti, y así perder tu amor! Por amor de mi amor quiero que me ames, para que habite en los cielos, eternamente. (Elizabeth Barrett Browning) (ciudadseva.com)

Juan Marsé

La sabiduría de Mafalda en ochenta citas

Cita con Mafalda pinterest.es
Ahora que la vida descubrió la cara, la calavera, en los ojos inermes de nuestros muertos, los nuestros; ahora que los amigos en el dolor no son amigos, nunca lo fueron; ahora, sabemos, que ser felices es una conquista lejana de momento y que estamos, estaremos juntos, si no nos barre el tiempo (María de Líbar)
elorientablog

Solo sin tilde

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